Desde que tuve una nueva concepción de lo que significa el
fútbol y la estrategia generada por los directores técnicos, devine en una
cierta visibilizacion, antes no definida, de lo que a mi entender y conciencia
no era más que un juego, en las que 22 hombres corrían detrás de la pelotita, y
en la que los hinchas gritaban hasta desgañitarse en la espera de que su equipo
favorito gane, no importando si lo hacía con clara convicción futbolística, o amañado
por otros factores.
Ver y seguir a los que se consideraban, como los dos más
grandes equipos de fútbol en el mundo,
tal y como demostraban ser tanto Real Madrid como Barcelona fc; fue un
despertar y un nuevo enamoramiento por el fútbol.
Al seguir los diferentes partidos vi las estrategias
generadas por los dos más renombrados directores técnicos, Guardiola y
Mourinho, cada uno con su estilo, el uno con un fin de construcción de equipo
en una amalgama y quizá filigrana de entendimiento de cada uno de sus
jugadores, que más que fuerza física, demostraba una tranquilidad en el dominio
conjunto del balón, que prácticamente volvía invisible la pelota para el
contrario.
El otro, basado en la fuerza, disciplina, alta garra y
pundonor de sus jugadores, generaba casi siempre un estilo de juego recio y
generalmente de choque; a partir de ese abultado marcador impuesto por
Barcelona a Real del 5 a 0, la impotencia e incapacidad de Mourinho de buscar
la ruptura de esa filigránica forma de jugar barcelonista, le condujo no solo aplicar
la reciedumbre, brusquedad y fuerza de sus jugadores, a fin de romper la
armonía de juego aplicado a su vez por Guardiola; no es casual, incluso la
escena de violencia y cobardía, gestado por Mourinho, contra un elemento de
Barcelona a quien sino le propino, le
jalo de las orejas, en un acto vergonzoso de quien da el golpe y esconde la
mano, observado por millones de tele expectantes. Eso ocurría dentro de la
cancha, afuera eran los discursos altisonantes, que parecían que la obnuvilización
de la magia de juego del Barcelona no podría ser rota desde el mismo juego sino
desde la personalización y ahí empezó la guerra sicológica, para el cual
Mourinho tenia alta capacidad, desplegando la duda de si Guardiola sería el
mismo fuera de Barcelona.
Finalmente la reciedumbre gano a lo armónico, pero lo
armónico estaba destinado a fuerza de perseverancia a doblegar a lo brusco más
temprano que tarde, sin embargo la duda estaba sembrada y lo armónico y
elegante, tuvo su lado flaco, en la persona que se dejó amilanar por la
reciedumbre, “Guardiola amilanado por Mourinho”, o la estrategia de este último
seguida por otros, confundiendo inicialmente al estratega de la armonía, e
inconsistencializandolo consigo mismo, a partir de la duda y de la capacidad de
generar eso mismo en otros equipos, más allá del Barcelona, introducida la
incordia…viene la renuncia y la armonía deviene en burocratismo y retención
inerte de balón.
Quien gano?, gano la estrategia de Mourinho, quien perdió?
Perdió toda España, quizá la estrategia de Mourinho fue la estrategia de todo
resto del futbol europeo, ante el ensueño del poderío futbolístico de los
Españoles, ya lo predijo Pique, pero no le hicieron caso.
Veamos si este acertijo es verdad o mentira a partir de lo
que suceda en el campeonato de selecciones, próxima a jugarse en Brasil, como
antesala al mundial de futbol, en la que veremos si España es capaz de remontar
lo dejado por Mourinho.
Y el otro acertijo esta en ver si lo bien dejado por
Fergurson, a ver como le queda Mourinho, si este es contratado como sucesor del
Manchester.
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