
En el año 2001, la población contabilizada en todo nuestro territorio nacional, alcanzo a 8 millones 274 mil habitantes, en tanto que la población censada en el 2012, llego a 10 millones 27 mil habitantes, con una tasa de crecimiento inter censal de 1.71 por ciento, esto es, por cada 100 personas enumeradas en el 2001, cada año esta ha crecido en 1.71 personas más, aunque este dato de crecimiento anual, proporcionado por el INE, resulta inexacto, ya que haciendo un simple cálculo, con esta tasa, y considerando los 11 años, apenas llegaríamos a los 9,8 millones y no así a los 10.27 millones efectivamente contabilizados, por lo que la tasa de crecimiento anual debería ser de 1.93, en fin alguna justificación tendrán para dicha variación, sin embargo no nos distraigamos en pigricias, vayamos a lo importante.
Aquellos que se consideran expertos en el manejo técnico de los datos, manipulan constantemente con la confiabilidad o error, minimizando que un error del 5 por ciento, es aceptable, aunque en términos absolutos este 5 por ciento en una población de 10 millones conlleva un error de 500 mil habitantes, esto es, más que la suma de la población censada tanto en los municipios de Potosí y Oruro que en su conjunto hacen 454 mil habitantes (189652 y 264683 respectivamente).
Sin embargo lo absolutamente inconsistente de los datos proporcionados por el INE, se da en la evolución de estas tasas de crecimiento intercensales, que para el período de 1950-1976, se dio una tasa de crecimiento anual del 2.05, esta subió en el periodo de 1976-1992 a 2.11, significando un incremento porcentual de crecimiento entre dichas tasas del 2.92 por ciento, pero en el período de 1992-2001, encontramos la mayor tasa de crecimiento, esta vez llegamos al 2.74, significando un incremento porcentual en cerca del 30, con respecto al anterior periodo censal; y… chakatum!!!, esta tasa de crecimiento baja increíblemente en el período 2001-2012, a 1.71, significando un bajón terrible en la tasa de crecimiento intercensal de 66.59 puntos porcentuales menos!!!, este dramatismo en los datos se expresa mejor en el período de duplicación poblacional; con la anterior tasa (2.74) de crecimiento esperábamos duplicar nuestra población en 25 años, ahora con esta tasa (1.71) esperamos duplicar nuestra población en 40 años, habiéndose retrocedido en 15 años el anterior ritmo de crecimiento.
Si esto ocurre en el ámbito nacional, en el ámbito regional, se presenta el mayor dramatismo, ya que existen regiones (ver mapa y municipios con color rojo) que habrían perdido más de un cuarto de su población detectada en el 2001, esto es, de cada 4 habitantes numerados en ese entonces, actualmente más de uno de ellos se perdieron; los departamentos más afectados en la perdida poblacional, por orden de importancia son: el Departamento de Chuquisaca, Beni, Cochabamba, La Paz, Santa Cruz, Potosí y Oruro, mientras que, como ganadores netos, se muestran los Departamentos de Tarija e increíblemente Pando.
En Potosí las regiones de mayor atracción eran, los territorios ubicados en los municipios de Puna, Betanzos, Vitichi, Ocuri, Tacobamba, regiones que increíblemente gozan de alta productividad agropecuaria, consideradas como las ecoregiones de Bosque seco interandino y Tucumano Boliviano, pero mostrados por este censo como despreciados por la población, que prefiere irse a otros territorios de Bolivia, y hacer crecer a municipios como los existentes en el departamento de Pando y Tarija.
La franja de la anterior alta densidad poblacional situada en las regiones cuyos colores van de naranja a rojo, ahora son regiones no deseables, por la población boliviana, de altas zonas productivas de maiz, parecieran que su población se hubiese volcado a regiones de pesca y recolección de castaña (Pando), y las zonas andinas occidentales.
Aceptaremos de manera callada estas inconsistencias?, estas son las evidencias del mal manejo de nuestros recursos económicos, realizados por la incapacidad técnica de los principales ejecutivos del INE, seguiremos sobre el tema.
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